Turismo en Quintana Roo rebasa capacidad eléctrica
El acelerado crecimiento del sector turístico en el norte de Quintana Roo, impulsado por la apertura constante de hoteles y la proliferación de plataformas de renta vacacional como Airbnb, ha puesto en jaque la capacidad de la red eléctrica en destinos clave como Cancún, Puerto Morelos, Playa del Carmen y Tulum.
De acuerdo con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la infraestructura actual enfrenta una saturación crítica, especialmente durante las temporadas altas, cuando la demanda energética se dispara con la llegada de millones de turistas. Aunque la paraestatal asegura que el abasto a la hotelería formal es prioritario, empresarios de los sectores restaurantero y comercial denuncian apagones frecuentes, variaciones de voltaje y daños en equipos electrónicos sensibles.
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Datos recientes revelan que sólo en Cancún existen más de seis mil 700 unidades de Airbnb registradas, mientras que en Playa del Carmen la cifra supera las siete mil 900. Este crecimiento descontrolado, sumado a nuevos desarrollos inmobiliarios y hoteleros, ha rebasado la capacidad instalada de la red eléctrica, lo que obliga a la CFE a implementar cortes programados y a enfrentar fallas constantes en el suministro.
El impacto no se limita al hospedaje: el sector gastronómico reporta pérdidas mensuales de hasta siete mil pesos por daños en refrigeradores, sistemas de ventilación y aires acondicionados. Incluso atracciones turísticas icónicas, como la rueda de la fortuna de Plaza La Isla en Cancún, han sufrido interrupciones con turistas a bordo por fallas eléctricas, generando quejas y una mala experiencia para los visitantes.
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El riesgo para la imagen turística del Caribe Mexicano

El problema energético trasciende lo técnico y se convierte en una amenaza para la competitividad turística de Quintana Roo. La falta de electricidad confiable no sólo impacta en la operación diaria de hoteles, restaurantes y tours, también deteriora la percepción de calidad y seguridad que buscan los viajeros internacionales.
Apagones constantes en resorts de lujo o atracciones interrumpidas generan experiencias negativas que rápidamente se difunden en redes sociales y plataformas de reseñas, lo que puede afectar la reputación de Cancún y la Riviera Maya frente a otros destinos turísticos globales que sí cuentan con infraestructura sólida.
Además, el turismo de negocios y eventos —un sector en expansión en Cancún— depende de servicios estables de energía para convenciones, congresos y reuniones corporativas. Sin un suministro eléctrico confiable, el Caribe Mexicano corre el riesgo de perder competitividad frente a polos como Miami, Punta Cana o Panamá.
Por ello, expertos coinciden en que garantizar el fortalecimiento de la infraestructura eléctrica no sólo es un tema de desarrollo urbano, sino una necesidad estratégica para sostener al turismo, la llamada industria sin chimeneas que mantiene a Quintana Roo como líder del Caribe.